Aceros y Suministros
Fundición blanca al alto cromo | Guía Cr15 a Cr28 | ACEMIN

Tecnología de Materiales

Fundición blanca al alto cromo (Cr15-Cr28): Estructura de Carburos y Resistencia a la Abrasión

Fundición blanca alto cromo (Cr15-Cr28) para piezas de trituradoras y molinos. Morfología de carburos M7C3, rango 55-68 HRC y selección por servicio.

Insertos de TiC Cerámicas Aleaciones Avanzadas

Especificaciones clave

Contenido de cromo
15–28 % (grados Cr15 a Cr28)
Rango de dureza
55–68 HRC (tras el tratamiento de desestabilización)
Tipo de carburo
M7C3 eutéctico (morfología de varilla hexagonal)
Fracción volumétrica de carburos
Del 25 al 40 % o más (según el grado)
Tenacidad a la fractura
15–30 MPa·m^0,5 (K1c)
Tratamiento térmico
Desestabilización a 950–1.050 °C, temple y revenido a 200–250 °C
Normas
ASTM A532 clases II-A, II-B y III-A
Aplicaciones
Revestimientos de molino, piezas de bomba, barras batidoras, placas de VSI, barras de parrilla

Características metalúrgicas de la fundición blanca al alto cromo

Morfología del carburo eutéctico M7C3

Un cromo por encima del 12 % cambia el tipo de carburo de M3C a M7C3. Estos carburos crecen como varillas hexagonales en sección transversal y como láminas alargadas en sección longitudinal, con durezas de 1.500 a 1.800 HV. Su distribución discontinua evita las redes continuas de carburos que propagan grietas en las fundiciones blancas de baja aleación.

Control de la fracción volumétrica de carburos

La fracción volumétrica de carburos va de aproximadamente el 25 % en los grados hipoeutécticos Cr15 hasta más del 40 % en las composiciones hipereutécticas Cr28. Más volumen de carburos aumenta directamente la resistencia a la abrasión, pero reduce la tenacidad a la fractura. La relación carbono-cromo determina si la aleación solidifica como hipoeutéctica, eutéctica o hipereutéctica.

Matriz austenítica tratable térmicamente

En bruto de colada la matriz es fundamentalmente austenita, retenida por el alto contenido en aleantes. El tratamiento de desestabilización (de 900 a 1.050 °C) precipita carburos secundarios a partir de la austenita y la empobrece en carbono y cromo, de modo que se transforma en martensita al templar. Eso eleva la dureza del conjunto entre 5 y 10 HRC.

Molibdeno para templabilidad en secciones gruesas

Las secciones de más de 75 mm de espesor exigen adiciones de molibdeno (del 1 al 3 %) para suprimir la formación de perlita durante el enfriamiento. Sin templabilidad suficiente, las piezas gruesas desarrollan en su núcleo zonas perlíticas blandas que se desgastan antes y acortan la vida del componente.

Resistencia a la abrasión superior a la del manganeso

En abrasión a tres cuerpos (contacto deslizante con partículas abrasivas sueltas), las fundiciones blancas al alto cromo superan al acero al manganeso Mn14 entre 3 y 6 veces, según el grado y las condiciones. Esa ventaja se nota sobre todo en revestimientos de molino, cuerpos de bomba de lodos y revestimientos de canaleta, donde la energía de impacto es moderada.

Límite: la rotura frágil

La tenacidad a la fractura (K1c) de las fundiciones blancas al alto cromo va de 15 a 30 MPa·m^0,5, frente a más de 80 MPa·m^0,5 del acero austenítico al manganeso. Eso limita su empleo a aplicaciones en las que la energía de impacto se mantenga por debajo del umbral crítico para cada grado y espesor de sección.

Alto cromo

La fundición blanca al alto cromo, la aleación de referencia frente a la abrasión

La fundición blanca al alto cromo es la familia de aleaciones dominante en piezas moldeadas resistentes a la abrasión dentro del tratamiento de minerales y la producción de áridos, y se especifica siempre que el mecanismo de desgaste principal es la abrasión por deslizamiento, el rayado profundo o la molienda, y no el impacto de mucha energía. Las adiciones de cromo del 15 al 28 %, clasificadas en la norma ASTM A532 como clase II-A (Cr15Mo3), clase II-B (Cr20Mo) y clase III-A (Cr26 y Cr26Mo), producen una microestructura de carburos eutécticos M7C3 duros dispersos en una matriz de austenita y martensita tratable térmicamente. La fracción volumétrica de carburos (del 25 al 40 % o más), su morfología y la dureza de la matriz se controlan con precisión mediante la composición y el tratamiento de desestabilización (de 950 a 1.050 °C, seguido de temple y revenido a 200-250 °C) para alcanzar durezas de conjunto de 55 a 68 HRC. Con esas durezas, la superficie de la aleación es bastante más dura que el cuarzo (unos 1.100 HV) y que la mayoría de los silicatos que aparecen en minería y en cantera.

El rasgo que define a las fundiciones blancas al alto cromo es el carburo de tipo M7C3, que se forma cuando el cromo supera aproximadamente el 12 % y desplaza el carburo de solidificación desde la red continua M3C propia de la fundición blanca sin alear hasta varillas hexagonales y láminas alargadas discretas, con durezas individuales de 1.500 a 1.800 HV. Esa morfología discontinua mejora de forma apreciable la tenacidad a la fractura (K1c de 15 a 30 MPa·m^0,5) frente a la fundición blanca corriente, sin renunciar a una resistencia a la abrasión excepcional: en los ensayos normalizados de abrasión a tres cuerpos (ASTM G65), las fundiciones blancas al alto cromo superan al acero al manganeso Mn14 por un factor de 3 a 6, según el grado y las condiciones de ensayo. El compromiso entre resistencia a la abrasión y tolerancia al impacto es el gran problema de ingeniería: estas fundiciones dan mucha más vida útil que los aceros al manganeso en abrasión por deslizamiento y rayado, pero su escasa ductilidad les impide absorber cargas de impacto severas (golpes de chatarra metálica o entrada de objetos grandes no triturables) sin riesgo de fisuración catastrófica.

ISO 9001:2015
ISO 14001:2015
Sodupe, Bizkaia

Aplicaciones por tipo de componente

Las aleaciones de fundición blanca al alto cromo se moldean en una gama amplia de componentes de desgaste para equipos de trituración, molienda y bombeo. El grado concreto se ajusta al mecanismo de desgaste y a la severidad del impacto de cada aplicación.

Barras batidoras y piezas de trituradora de impacto

  • Barras batidoras en Cr26 para trituradoras HSI secundarias y terciarias con alimentación sin metales
  • Placas de impacto en Cr15Mo3 para servicios mixtos de abrasión e impacto en las posiciones bajas de la cámara
  • Revestimientos laterales y protectores de bastidor en Cr20Mo para trituradoras de eje horizontal

Revestimientos de molino y componentes de molienda

  • Revestimientos de virola en Cr26Mo para molinos SAG, AG y de bolas en tratamiento de roca dura
  • Placas de parrilla y parrillas de descarga en Cr20Mo para molinos semiautógenos
  • Revestimientos de muñón y de tapa en Cr15Mo3 cuando influye el impacto de la carga

Piezas de bomba de lodos

  • Rodetes y revestimientos de voluta en Cr26 para servicio con lodos minerales
  • Casquillos de garganta y revestimientos de placa de bastidor en Cr28 para balsas de estériles muy abrasivas
  • Tapas de aspiración y componentes de prensaestopas en Cr15Mo3, que requieren tenacidad moderada

Placas de desgaste y componentes de rotor de VSI

  • Segmentos de anillo de yunques y placas de cámara en Cr26 para trituradoras VSI de roca contra metal
  • Placas distribuidoras y puntas de rotor en Cr26Mo para VSI terciarias de gran producción
  • Revestimientos de tubo de alimentación y placas de desgaste superior e inferior en Cr28 para VSI de abrasión extrema

Barras de parrilla y medios de cribado

  • Barras de parrilla en Cr26Mo para molinos de martillos y trituradoras de clínker en cementeras
  • Placas de criba en Cr20Mo para parrillas de clínker caliente y circuitos de prensa de rodillos
  • Barras de parrilla en Cr15Mo3 para trituradoras de martillos de una etapa con carga mixta de impacto y abrasión

¿Necesita ayuda para elegir el grado de alto cromo?

Facilítenos los datos de la aplicación, el material de alimentación y las condiciones de trabajo. Nuestro equipo técnico le recomendará la aleación y el tratamiento térmico más adecuados para sus piezas de desgaste.

Cuéntenos su aplicación

Comparativa de grados de fundición blanca al alto cromo

La elección del grado depende del equilibrio que se busque entre resistencia a la abrasión, tolerancia al impacto y espesor de sección. Los grados de más cromo aumentan el volumen de carburos y la vida frente a la abrasión, pero pierden tenacidad. El molibdeno se añade cuando las secciones gruesas o el enfriamiento al aire exigen más templabilidad.

Cr15Mo3 (ASTM A532 II-A)

Dureza:55-62 HRC
Aplicación:Carcasas de bomba, codos de tubería, revestimientos de ciclón y componentes de abrasión moderada donde hace falta algo de tolerancia al impacto
Notas:Fracción volumétrica de carburos en torno al 25 %. El grado de menor cromo, y el más tenaz de la familia. La adición de Mo permite templar en masa secciones de hasta 150 mm.

Cr20Mo (ASTM A532 II-B)

Dureza:58-64 HRC
Aplicación:Revestimientos de molino de bolas, revestimientos de molino de cemento y cuerpos moledores que exigen dureza homogénea en secciones gruesas
Notas:Fracción volumétrica de carburos en torno al 30 %. Buen equilibrio entre vida útil y colabilidad. Muy usado en segmentos grandes de revestimiento de molino.

Cr26 (ASTM A532 III-A)

Dureza:60-66 HRC
Aplicación:Placas de desgaste de VSI, rodetes de bomba de lodos, revestimientos de virola de molino SAG y servicios de mucha abrasión y poco impacto
Notas:Fracción volumétrica de carburos en torno al 33 %. El grado estándar de altas prestaciones en piezas de desgaste para tratamiento de minerales. Su menor tenacidad limita la tolerancia al impacto.

Cr26Mo (ASTM A532 III-A con Mo)

Dureza:62-67 HRC
Aplicación:Revestimientos de molino de sección gruesa, volutas de bomba grandes y barras de parrilla pesadas con espesores de más de 100 mm
Notas:La adición de Mo (del 1 al 1,5 %) evita la perlita en el núcleo. Imprescindible en componentes que no admiten un temple rápido por su tamaño o su geometría.

Cr28 hipereutéctica

Dureza:64-68 HRC
Aplicación:Servicios de abrasión extrema: revestimientos de canaleta en mineral de hierro, rodillos de pulverizador de carbón y placas de desgaste finas con impacto mínimo
Notas:Fracción volumétrica de carburos superior al 40 %. Los carburos M7C3 primarios se forman como láminas grandes. Máxima resistencia a la abrasión, pero muy frágil; no sirve para aplicaciones con impacto.

Las durezas indicadas corresponden al estado tras el tratamiento de desestabilización y el revenido. En bruto de colada la dureza suele ser de 5 a 10 HRC menor. Los valores reales dependen del espesor de sección, la velocidad de enfriamiento y la composición exacta.

Preguntas frecuentes

Alto cromo Preguntas frecuentes

Encuentre respuestas a preguntas comunes sobre alto cromo materiales, selección, mantenimiento y pedidos. ¿No encuentra lo que busca?

Contactar a nuestro equipo
¿Cuándo conviene la fundición blanca al alto cromo frente al acero al manganeso?
La fundición blanca al alto cromo es la mejor opción cuando el mecanismo de desgaste dominante es la abrasión (contacto por deslizamiento, rayado o molienda con roca o partículas minerales) y la energía de impacto es moderada. El acero al manganeso debe emplearse cuando la preocupación principal es el impacto severo, como en muelas de trituradora de mandíbulas primaria, mantos de giratoria primaria o barras batidoras de HSI primarias que tratan hormigón armado. Una regla práctica: si las piezas se fisuran o se rompen en servicio, cambie a manganeso; si se desgastan demasiado deprisa pero no se rompen, cambie a alto cromo.
¿Por qué se fisuran a veces las piezas de alto cromo durante el tratamiento térmico?
La fisuración durante el tratamiento de desestabilización suele deberse a velocidades de calentamiento excesivas, a una distribución desigual de temperatura en el horno o a tensiones de temple en secciones gruesas o de geometría complicada. Las fundiciones blancas al alto cromo tienen muy poca ductilidad y no pueden relajar la tensión térmica por deformación plástica. La buena práctica pasa por rampas lentas (de 50 a 80 °C por hora), un tiempo de mantenimiento suficiente para homogeneizar la temperatura y evitar el temple directo en agua en secciones gruesas. En formas complejas suele preferirse el temple en aire forzado o en aceite.
¿Qué tratamiento térmico necesita la fundición blanca al alto cromo?
El tratamiento habitual es la desestabilización seguida de temple y revenido. La desestabilización a 950-1.050 °C durante 2 a 6 horas precipita carburos secundarios M7C3 y M23C6 a partir de la matriz austenítica sobresaturada. El temple (al aire, con aire forzado o en aceite, según el espesor de sección y el contenido de Mo) transforma en martensita la austenita empobrecida. Un revenido a baja temperatura, de 200 a 250 °C durante 2 a 4 horas, relaja las tensiones de temple sin ablandar apreciablemente la martensita. Un tratamiento correcto suele elevar la dureza entre 5 y 10 HRC respecto al bruto de colada.
¿Qué defectos de moldeo son frecuentes en la fundición blanca al alto cromo?
Los defectos más habituales son el rechupe o porosidad por contracción (por el amplio intervalo de solidificación y una contracción del 2,5 al 3 %), el desgarro en caliente en los cambios de sección y la segregación de carburos en secciones gruesas. La buena práctica de fundición exige un mazarotado generoso (el volumen de metal de alimentación suele suponer del 40 al 60 % del peso de la pieza), una temperatura de colada controlada (de 1.380 a 1.430 °C) y sistemas de llenado que favorezcan la solidificación dirigida. El pintado del molde de arena y los manguitos aislantes son determinantes para obtener piezas sanas en geometrías complejas.
¿Se puede soldar o reparar la fundición blanca al alto cromo?
La fundición blanca al alto cromo se considera en general no soldable por métodos convencionales, por su fragilidad y por su tendencia a fisurar en la zona afectada térmicamente. Cabe una reparación limitada por soldadura con hilos tubulares de alto cromo, con un precalentamiento amplio (de 300 a 400 °C) y un enfriamiento muy lento, pero los resultados no son fiables desde el punto de vista de la integridad estructural. En componentes desgastados, un recargue duro con depósitos de carburo de cromo puede alargar la vida, aunque se trata de un tratamiento superficial y no de una reparación estructural. A la mayoría de los explotadores les sale más a cuenta sustituir que reparar las piezas de alto cromo.
¿Cómo influye el espesor de sección en el comportamiento del alto cromo?
El espesor de sección afecta directamente a la velocidad de enfriamiento durante la solidificación y el tratamiento térmico. Las secciones gruesas solidifican más despacio y generan estructuras de carburos más bastas, con menos tenacidad. Durante el tratamiento térmico, las secciones gruesas tienden a formar perlita en el núcleo si la templabilidad es insuficiente. Las adiciones de molibdeno (del 1 al 3 %) son imprescindibles por encima de 75 mm. En piezas muy gruesas (más de 200 mm), ni siquiera los grados con Mo alcanzan siempre la transformación martensítica completa en toda la masa, y la dureza de servicio en el núcleo puede quedar de 5 a 8 HRC por debajo de la superficial.

Contenido técnico revisado por el equipo de ingeniería de Aceros y Suministros | Especificaciones metalúrgicas verificadas según normas ASTM/ISO

Especifique la aleación de alto cromo adecuada para sus piezas

Aceros y Suministros suministra piezas de fundición blanca al alto cromo del Cr15 al Cr28. Envíenos sus planos o sus piezas desgastadas y le recomendaremos la aleación, con presupuesto.

Consultar con nuestro equipo técnico
5
Grados de cromo disponibles
68
HRC de dureza máxima
ISO
9001 y 14001

Solicite un presupuesto Gratuito Hoy

Nuestro equipo de ingeniería responde en 24 horas con especificaciones detalladas, recomendaciones de materiales y precios competitivos.

Respuesta en 24 Horas Ajuste OEM Garantizado Envío Mundial